01 02 Barbora Fastrova 16 17 18 22

“Sacar del río una piedra esculpida, remontar el río, descubrir el punto de la montaña del que proviene la piedra, extraer del monte un nuevo bloque de piedra, repetir exactamente la piedra sacada del río en el nuevo bloque de piedra significa ser río…”
(Giuseppe Penone1980)

Cuando se piensa en “verde” nos asalta a la cabeza una determinada referencia al color, olvidándonos muchas veces que un color presenta matices, el matiz esa determinante cualidad del color, que permite des-homogeneizar aquí un “verde”, el cual quizás podría también ser una evocación a su vez de un estado más esencial, un estado natural.
La propuestas aquí planteadas presentan una suerte de combinación entre ligereza y robustez, atravesadas por las reflexiones en un entorno natural, que no se materializan simplemente en un producto elaborado, sino que proponen una concreción de aspectos extraídos de la lectura que los artistas hacen de la naturaleza desde su naturaleza, desplegando en cada latencia de sus trabajos un cierto sentido del tacto como elemento para esculpir. Pero no un esculpir en el sentido tradicional de la palabra, esculpir con la vivencia en el espacio, en la deriva abrumadora entre la naturaleza, encarnando el agua y la leyenda, como es el caso de Belén Sanchez que en sus adaptaciones de la oralidad transcribe en gestos (fluctuar como agua, ser agua sobre la arcilla, sentirse onda de agua) el ser “Yaku- Warmi”. En el mismo sentido de fascinación por la interiorización del quehacer Gabriela Acha nos propone al hilvanar con la fragilidad cruda de los materiales un acercamiento mediante meta-relatos del meta-relato, reflexiona, desde mi mirada, en función a la corriente orgánica presente en la naturaleza.
Ben Zawalich procesa extra – pictóricamente ( frottage, collage y assemblage) el trayecto, lo recorrido y lo mitológico con sus trazos esenciales. Mediante una superposición de significados del viaje hace eco, con color y huella, de la[s]tierra[s] trazando una especie de estela de lo caminado.
Barbora Fastrová expresa una reminiscencia de “naturaleza selvática” hallada en la ciudad, al trazar paralalelismos con el detrito urbano, entreve una proto arquitectura donde pone en dialogo materialidades y gestos opuestos, sumándole además juego y broma de la naturaleza en la naturaleza.
No sospecho tan siquiera que suscitan los causes de la naturaleza, sin embargo perfilar un cierto tipo de ruta para apología del disfrute del tiempo, es en alguna medida entender los sentidos de construcción de la naturaleza, pensando el estar [residir] como una geografía flotante que reverbere en las experiencias personales, como un final abierto presentado de manera que cada uno pueda imaginar sus propias historias y encuentre sus propias respuestas en y desde esta vivencia.

-Patricio Dalgo Toledo

 

 

 

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